Primera entrada._
He decidido recuperar este blog para aprovechar un poco y escribir alguna que otra reflexión o pensamiento que se me pase por la cabeza, para compartirlo aquí y que forme parte de la vertebrada y gran red, que hoy en día se ha convertido en nuestro recurso número uno de búsqueda de información, tanto por motivos ociosos, por la urgencia de hacer un trabajo en tiempo express, o incluso para verificar ciertas cosas que llegan a nosotros a modo de rumor, por lo que acto seguido tecleamos Google y autodefinimos Internet como ese único recurso capaz de hacernos sentir la seguridad de que esa noticia que oímos pasa a ser algo veraz.
Esta nueva sociedad a la que pertenecemos, la sociedad de la información, y a la cuál alimentamos, no es otra que una gran empresa recolectora de información, toneladas de información que hacen mucho más rápida la respuesta a cualquier pregunta que nos cuestionemos mediante herramientas sofisticadas que exponen a la luz exactamente lo que nos interesa.
Sin embargo, ¿es tan importante la rapidez como la eficacia? Hoy día parece que los argumentos aventurados en Internet, provengan de la fuente que provengan, "van a misa". Esta afirmación tan generalizada, resulta un poco optimista si consideramos que del 100% del contenido constituyente en la red, aproximadamente un 80% es pornográfico.
Más optimista sería por tanto, la afirmación de que el 20% del contenido restante es útil y veraz.
No obstante, y a pesar de plantearme el dilema ético de aportar mi granito de arena a esta densa masa de información que tan abstractamente circula entre nosotros en forma de bits, aquí estoy enrrollándome como una persiana, contando algo que todos sabemos y a la vez ignoramos, algo característico de nuestra sociedad.
jueves, 14 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario