Hoy me gustaría analizar detenidamente los aspectos tratados en la LOE (Ley Orgánica de Educación), pero no sin antes dejar claro que todo lo que vaya comentando surte del mero subjetivismo.
En este documento en el que aparecen perfectamente redactados los objetivos, principios, fines y demás cuestiones relativas a la educación, al mismo tiempo se manifiesta una carencia al delimitar las pautas que se deben seguir para la obtención de la educación deseada. Una vez más se tiende a las palabras vacías, que en muchos tramos del documento nos alejan del objetivo que pretenden mediante la contradicción y la ambigüedad de cuestiones, mientras que en otros párrafos nos muestran cuáles son las verdaderas intenciones del decreto mediante palabras cuidadosamente colocadas que aporten un valor implícito.
Este documento en el que se decreta la aprobación definitiva de una nueva ley para la educación (el 20 de Abril del 2006), se compone de un preámbulo, de un apartado que recoge los principios y fines de la educación y de otro que se ocupa de la organización de las enseñanzas y el aprendizaje.
El preámbulo de la LOE recoge de forma relativamente breve la historia de la educación y las diferentes leyes que fueron implantadas en España a lo largo de la tradición educativa, y qué es lo que la nueva ley aprobada nos aporta en comparación a las anteriores. También se pone de manifiesto la implicación que aparentemente siente el gobierno con el sistema educativo, promoviendo una educación ejemplar que pueda abarcar a toda la población mundial, y que a su vez tenga la mejor calidad para todos sus alumnos; una educación en la que todo el personal educativo se implique para poder conseguir este objetivo (algo que considero bastante optimista teniendo en cuenta que aún no se han mencionado los mecanismos y recursos que se deben utilizar para alcanzar dicho objetivo que califican como ambicioso y en realidad llega a ser hasta utópico, poniendo la primera limitación en la actitud de los que prometen en vano y no se comprometen); una educación basada en el esfuerzo que hará de las futuras generaciones unos ciudadanos críticos y autónomos (este principio podemos relacionarlo con el Art.2 Fines de la educación en el que se habla de que la educación es de responsabilidad individual y da a entender que los resultados estarán basados en el mérito y esfuerzo personal, de lo que hablaré más adelante). En los principios y fines de la educación se recogen por artículos las bases sobre las que se llevará a cabo la educación propuesta, no obstante, el documento comienza a ser redundante en cuanto a ambigüedad y poca concisión: se siguen sin delimitar las pautas a seguir para cumplir éstas propuestas.
Además, como ya he señalado, dentro de los Fines (Art.2) en el cuarto apartado, podemos ver la más clara y explícita de las intenciones políticas de todo el documento, en el que se presiona al niño y se le culpa de fenómenos como el fracaso escolar, que teniendo en cuenta el alto índice de éste, se debería llegar a la conclusión de que no sólo debe de ser responsable únicamente el niño, si no toda la sociedad. Así citando a Karl Marx, éste denominaba falsa conciencia en la sociedad cuando ésta explica sus problemas (como es el fracaso escolar) en base a los problemas del individuo y no de la propia sociedad. Así, volviendo a la ley, podemos decir que a pesar de las afirmaciones abstractas que se mantienen, la educación sigue siendo excluyente y manejada por intereses (los intereses de una élite, una clase dominante, un partido político…) y opino que no puede ser de otra forma, la educación nunca podrá llegar a ser neutra, porque al igual que el individuo, inevitablemente siempre se verá influida por la sociedad y por el momento sociohistórico en el que se encuentra.
Personalmente opino que todas estas promesas no se acercan en absoluto a la realidad que vivimos, ya que se plantea un cambio radical que prácticamente resulta imposible de efectuar, no sólo por la falta de recursos, sino por la falta de concienciación y de entusiasmo, como bien decía Carbonell en su texto sobre las reformas educativas. Pienso que se trata de un simple discurso que nos resulta agradable al oído pero que en realidad promete ideas abstractas que se tardarán mucho tiempo y dinero en conseguir.
A continuación adjunto AQUÍ la página a través de la cuál podreis acceder a la descarga de la LOE (Pulsad en "AQUÍ").
jueves, 18 de febrero de 2010
jueves, 14 de enero de 2010
Taste Good
Primera entrada._
He decidido recuperar este blog para aprovechar un poco y escribir alguna que otra reflexión o pensamiento que se me pase por la cabeza, para compartirlo aquí y que forme parte de la vertebrada y gran red, que hoy en día se ha convertido en nuestro recurso número uno de búsqueda de información, tanto por motivos ociosos, por la urgencia de hacer un trabajo en tiempo express, o incluso para verificar ciertas cosas que llegan a nosotros a modo de rumor, por lo que acto seguido tecleamos Google y autodefinimos Internet como ese único recurso capaz de hacernos sentir la seguridad de que esa noticia que oímos pasa a ser algo veraz.
Esta nueva sociedad a la que pertenecemos, la sociedad de la información, y a la cuál alimentamos, no es otra que una gran empresa recolectora de información, toneladas de información que hacen mucho más rápida la respuesta a cualquier pregunta que nos cuestionemos mediante herramientas sofisticadas que exponen a la luz exactamente lo que nos interesa.
Sin embargo, ¿es tan importante la rapidez como la eficacia? Hoy día parece que los argumentos aventurados en Internet, provengan de la fuente que provengan, "van a misa". Esta afirmación tan generalizada, resulta un poco optimista si consideramos que del 100% del contenido constituyente en la red, aproximadamente un 80% es pornográfico.
Más optimista sería por tanto, la afirmación de que el 20% del contenido restante es útil y veraz.
No obstante, y a pesar de plantearme el dilema ético de aportar mi granito de arena a esta densa masa de información que tan abstractamente circula entre nosotros en forma de bits, aquí estoy enrrollándome como una persiana, contando algo que todos sabemos y a la vez ignoramos, algo característico de nuestra sociedad.
He decidido recuperar este blog para aprovechar un poco y escribir alguna que otra reflexión o pensamiento que se me pase por la cabeza, para compartirlo aquí y que forme parte de la vertebrada y gran red, que hoy en día se ha convertido en nuestro recurso número uno de búsqueda de información, tanto por motivos ociosos, por la urgencia de hacer un trabajo en tiempo express, o incluso para verificar ciertas cosas que llegan a nosotros a modo de rumor, por lo que acto seguido tecleamos Google y autodefinimos Internet como ese único recurso capaz de hacernos sentir la seguridad de que esa noticia que oímos pasa a ser algo veraz.
Esta nueva sociedad a la que pertenecemos, la sociedad de la información, y a la cuál alimentamos, no es otra que una gran empresa recolectora de información, toneladas de información que hacen mucho más rápida la respuesta a cualquier pregunta que nos cuestionemos mediante herramientas sofisticadas que exponen a la luz exactamente lo que nos interesa.
Sin embargo, ¿es tan importante la rapidez como la eficacia? Hoy día parece que los argumentos aventurados en Internet, provengan de la fuente que provengan, "van a misa". Esta afirmación tan generalizada, resulta un poco optimista si consideramos que del 100% del contenido constituyente en la red, aproximadamente un 80% es pornográfico.
Más optimista sería por tanto, la afirmación de que el 20% del contenido restante es útil y veraz.
No obstante, y a pesar de plantearme el dilema ético de aportar mi granito de arena a esta densa masa de información que tan abstractamente circula entre nosotros en forma de bits, aquí estoy enrrollándome como una persiana, contando algo que todos sabemos y a la vez ignoramos, algo característico de nuestra sociedad.
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